El estrés agudo es útil; el estrés crónico es dañino. Cuando la presión sostenida supera la capacidad de recuperación del organismo, el sistema nervioso y hormonal se desregulan, afectando la salud física, mental y las relaciones. El burnout — agotamiento por trabajo o carga de responsabilidades — es hoy una de las consultas más frecuentes.
Señales frecuentes
- Sensación de agotamiento que no mejora con descanso
- Cinismo, distancia emocional o apatía hacia el trabajo
- Irritabilidad desproporcionada ante situaciones pequeñas
- Dificultad para desconectarse, incluso en vacaciones
- Síntomas físicos: cefalea, tensión muscular, problemas digestivos
- Sensación de que «nada de lo que hago es suficiente»
- Problemas de memoria o concentración
- Descuido de actividades de ocio, relaciones o autocuidado
El estrés crónico no se resuelve solo con «tomarse un descanso». Requiere identificar los patrones de pensamiento y conducta que lo sostienen, y a veces apoyo farmacológico transitorio. La terapia ACT es especialmente eficaz para recuperar la flexibilidad psicológica.
Atendido por: Lic. Cázares (TCC / ACT) · Dr. Montes cuando hay síntomas físicos o del ánimo asociados